Supuestos de procedencia actuales de los buscadores de bienes y servicios


    Desde otro costado del análisis, veremos la línea jurisprudencial de los motores de búsqueda de bienes y servicios donde el caso más resonante es “Claps Enrique Martín y otro c/ Mercado Libre S.A. s/ daños y perjuicios”1 que también llego a la Corte, se resolverá cuales son los supuestos de procedencia de la responsabilidad de ese tipo de intermediarios y bajo que condiciones se aplica en el marco del ordenamiento jurídico de la Argentina.
    Luego veremos algunos fallos de otros tribunales argentinos como de tribunales extranjeros, para contrastarlos con el precedente principal.

    5.1. El caso "Claps"


    La Sala K de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil se pronunció el 05/10/2012 acerca de la interpretación, que debía asignarse a la responsabilidad de los motores de búsqueda de bienes y servicios en nuestro sistema normativo. En el fallo, “Claps”3, la excelentísima Cámara Nacional de Apelaciones sentó las bases sobre la interpretación sobre la inclusión como proveedor desde el punto de vista del Derecho del Consumidor y la aplicación de la responsabilidad objetiva y solidaria a toda la cadena que integra el proceso de compraventa. Además estableció el alcance y significado del art. 42 de la Constitución Nacional con la ley 24240 y la ley 26.361 con respecto a la relación de consumo que debe ser interpretado en forma amplia. Se definió que este tipo de relaciones se presentan por medio de un contrato "electrónico" y que se aplican las reglas generales de ellos. Finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme el fallo de cámara al declarar "inadmisible"4 el recurso de queja.

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    5.1.1 Análisis Fáctico


    Que el Sr. Patricio Andres Claps, adquirió en el portal de Mercadolibre por medio de un usuario vendedor entradas para el recital musical de Gustavo Ceratti.
    Dichas entradas fueron utilizadas por los hermanos para asistir al recital. Fué así que estos usuarios no pudieron ingresar al show porque las entradas eran robadas.
    Que Enrique Martin Claps y Alejandro Javier Claps, presentan acción de daños y perjuicios en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 47, contra la parte demandada -MercadoLibre S.R.L.- y luego ampliada al citado como tercero el Sr. Hernán Paglia, con el objetivo de ser resarcidos por los daños emergentes y daños morales.
    Que el fallo de primera instancia rechaza la demanda entablada a MercadoLibre S.R.L. y si hace lugar en cambio al tercero citado, -Paglia-.
    En este fallo de primera instancia el juez remarcó que "...no hay acto antijuridico por parte de Mercado libre S.R.L. ..."5. Ello así porque permite a través de su sitio web un espacio virtual donde permite la interacción de los distintos usuarios para comprar y vender bienes y servicios. Que el ofrecimiento de servicios es a través del ingreso de personas por medio de un nombre de usuario y contraseña.
    Recalca que el responsable es el usuario vendedor de los bienes y servicios.
    El juez entendió que "Mercado Libre SRL no es propietario de los bienes o servicios ofrecidos"6, menos aún los ofrece a la venta, también expreso: "no forma parte de la negociación contractual"7 , "no interviene en el perfeccionamiento del acto juridico bilateral "8. Dejó asentado también que los usuarios operan en el sitio de la demandada bajo su propio riesgo, siendo ello así la relación de consumo existe pero sólo entre los usuarios que compraron y vendieron, excluyendo de dicha relación a Mercado Libre.-
    Bajo tales expresiones el sentenciante libera de responsabilidad a la empresa Mercado libre S.R.L.
    Siguiendo con el fallo de primera instancia, tampoco corresponde aplicar el régimen del art. 52 bis de la ley 26.361.
    Finalmente el sentenciante condenó al citado como tercero, el Sr. Paglia, a resarcir la suma de $3500, con más los intereses y costas en concepto de daño emergente y a resarcir al Sr. Enrique Martin Claps la suma de $16.000 y al Sr. Alejandro Javier Claps la suma de $22.000 en concepto de daño moral.
    Contra ese pronunciamiento, la parte actora interpuso recurso de apelación que fue concedido por la juez de primera instancia.
    Que los argumentos por los cuales de la parte actora se agravia y pretende apelar la sentencia de primera instancia son los siguientes:
    a) cuestiona la exclusión de responsabilidad de "Mercadolibre S.R.L."; b) la ausencia de falta de imposición de daños punitivos a la codemandada "Mercadolibre S.R.L."; c) la ausencia de imposición de costas por la desestimación de demanda contra la MercadoLibre.
    Corrido el traslado del memorial de agravios de la parte actora, Mercadolibre contesta con los siguientes argumentos:
    a)Sostiene la falta de legitimación de la parte actora por inaplicabilidad de la ley 26.361, porque el hecho ocurrió el 15 de junio de 2006 y la ley vigente por aquel entonces era la 24240 y que el consumidor que compró en el sitio fué su hermano.
    b) Tampoco existe responsabilidad en los términos del art. 1113 del Cód.Civ., menos la aplicación del riesgo creado. Tampoco existe nexo causal con la misma, porque las relaciones entre los usuarios y Mercadolibre son independientes y distintas.
    c) No se acredita cual es la conducta omisiva que la demandada no realizó.

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    5.1.2. La interpretación de la Cámara de Apelaciones


    Lo primero que analizaron los jueces de cámara fueron si Mercadolibre estaba comprendida por el art. 2 de la ley 24240 y de la ley 26361.
    Fué así que entendió que Mercadolibre no está excluida de la categoría de proveedor por ser distribuidores de bienes y servicios, definiéndolo textualmente "Es la actividad que permite poner al alcance de un número potencial de clientes los bienes y servicios que otros producen"9.
    Esta inclusión en la categoría de proveedor de la demandada, lo obliga frente a los actores hasta que la prestación se haga efectiva. Lo que implica que "...responderá en caso de que la prestación no llegue a cumplirse ... "10.
    La segunda gran controversia del fallo en cuestión, era dilucidar si los actores eran los legitimados activos para llevar adelante el proceso. Con respecto a ello la cámara entendió que efectivamente estaban legitimados porque se trataba de un contrato de consumo y ellos eran los beneficiarios del mismo, "...siendo equiparados en la condición de consumidores " 11.
    Lo interesante de este punto es que la cámara desarrollo una fundamentación de una figura más amplia que la figura de "contrato de consumo", para pasar a la figura de "relación de consumo". Se basó para ello en el art. 42 y 43 de la Constitución Nacional conjuntamente al art. 3 en su párrafo segundo sobre la prelación normativa de las leyes 24240 y la 26361, aplicando que en caso de duda deberá inclinarse por la interpretación más favorable al consumidor.
    Como tercer gran pilar del fallo, el tribunal deja establecido que la responsabilidad objetiva y solidaria debe aplicarse a toda la cadena que integra el proceso de compraventa, y que el eximente de responsabilidad -la culpa de un tercero por el que no se debe responder-, nunca pueden ser ".. la de los otros codeudores solidarios mencionados en la norma..."12. La cámara quiere decir con esto que Mercadolibre no puede eximirse de responsabilidad porque es parte de la cadena del proceso de compraventa como también lo es, el segundo codemandado Paglia.
    El fundamento de la responsabilidad objetiva se basa en el riesgo y el beneficio económico empresario, expresando "el daño producido por el vicio o riesgo del bien o del servicio que enmarca a toda clase de vicio o defecto de la cosa incluidos los que enmascaraban a las entradas vendidas."13
    Basados en el dictamen del perito informático que analiza el funcionamiento del sistema, extraen que "...Mercado Libre lucra, no solamente con el espacio que proporciona a los usuarios, sino con las operaciones que ellos realizan allí..."14 , siguiendo con "... No se limita a ofrecer un espacio virtual, sino que especula con las transacciones que se concreten ..."15.
    Es así que la demandada del portal web, cobra una comisión por venta, no siendo un mero intermediario, sino que lucra con la intermediación de la comercialización de bienes.
    Se establece también en el fallo, que se está en presencia de un "contrato electrónico" al que deben aplicarse las reglas de los contratos en general sistematizándolo con los principios de la ley 24240 y la ley 26361, interpretando -acertadamente- que el sistema de comercio por medios electrónicos no puede atenuar la responsabilidad de los proveedores que lo utilizan, que por el contrario "...agrava sus obligaciones porque presupone el uso de una tecnología que exige un mayor conocimiento de su parte... "16.
    Como último argumento del tribunal, entiende que no ser el propietario ni poseedor de los bienes que se comercializan en el espacio virtual de internet no exime a Mercadolibre de responsabilidad, con la analogía que "... tampoco quedaría eximido un distribuidor comercial que vende productos que previamente debe adquirir, sea o no propietario de esos bienes..."17

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    5.1.3. La decisión


    Llegado el momento en que el tribunal debía fallar se pronuncia "..Mercado Libre interviene -y por ende es responsable- desde el mismo momento en que creando una apariencia, logra atraer para si la confianza de sus clientes , y esa confianza constituye la fuente primaria de sus obligaciones..."18 .
    Entendiendo además que Mercadolibre "..es un intermediario que integra una cadena comercial.."19 y por lo tanto "... será solidariamente responsable con los otros sujetos integrantes de la red..."20.
    Con tal pronunciamiento se hace extensiva la condena de daños y perjuicios a Mercadolibre, modificando así la sentencia apelada "... admitiendo la demanda que por daños y perjuicios promovieran los actores contra Mercadolibre SRL, haciendo extensiva la condena respecto a los resarcimientos indemnizatorios admitidos." 21
    Recordando el fallo de primera instancia tenemos que condenó al citado como tercero, el Sr. Paglia, a resarcir la suma de $3500, con más los intereses y costas en concepto de daño emergente y a resarcir al Sr. Enrique Martin Claps la suma de $16.000 y al Sr. Alejandro Javier Claps la suma de $22.000 en concepto de daño moral, haciéndolo extensivo ahora a Mercado Libre S.R.L.

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    5.1.4. Recurso de queja ante la Corte


    Luego de pronunciada la sentencia de cámara en el que se la ordenaba a Mercadolibre a pagar a la parte actora la suma descripta en el punto anterior, presenta recurso de apelación extraordinario, la cual fué denegada por la cámara.
    Ante la denegación del recurso impugnatorio, la codemandada perdidosa "Mercadolibre S.R.L", interpone recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
    Llegado los obrados ante el máximo tribunal argentino, el 19 de noviembre de 2013, los prestigiosos jueces Ricardo Luis Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi y Juan Carlos Maqueda, rechazan el recurso de queja interpuesto por MercadoLibre y lo declaran "inadmisible"22. Así la sentencia de cámara del controversial caso "Claps" adquirió firmeza, ratificándose la condena que disponía que MercadoLibre era responsable solidario y debía pagar la suma dineraria a los actores.
    Así el caso "Claps" sentó el primer precedente por el cual un intermediario de bienes y servicios como MercadoLibre es responsable solidario por las transacciones que se realizan los usuarios en su sitio web.

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    5.2. Fallos posteriores al caso "Claps"


    A) Posterior al precedente "Claps", se encontró un fallo de la Cámara Civil y Comercial de la provincia de Jujuy "FERREIRO, PABLO ALBERTO c/MERCADO LIBRE S.R.L."23.
    En este fallo la parte actora por una controversia de unos celulares por los cuales pagó pero que nunca los recibió. se dirigió y realizó la correspondiente denuncia en Defensa del Consumidor. La demandada Mercardolibre en esa instancia no compareció, por lo cual dio lugar a la demanda judicial.
    En el mismo si bien es cierto que no menciona la jurisprudencia del caso "Claps"24, lo cierto es que agrega argumentos doctrinales para los motores de búsqueda de bienes y servicios, como ser:
    a) "... Actúa por un interés lógico y comercial con el servicio ajustando sus tarifas al negocio. Está involucrado y tanto que contribuyó a formar el consentimiento, elemento indispensable para la toma de decisiones.” 1
    b) “...Frente a ello, tolerar el fuera de juego” de Mercado Libre o Mercado pago, raya con la deliberada aniquilación de la confianza del comprador en pos de un sistema que se supone resguardo del principio de la buena fe, entre otros, como la seguridad prometida” ... "2
    También, llega a las mismas conclusiones que al caso "Claps"3 -sin citarlo-, encuadrándolo jurídicamente en art.2 de la ley 24240, expresando " ... es innegable que las partes están inmersas en una relación de consumo ..."4.
    Reseña "Mercado Pago o Mercado Libre, aunque fuera que actuó con motivo o en ocasión de una relación de consumo, resulta proveedor (de un servicio) y por lo tanto sujeto al régimen específico."5
    Pronunciándose finalmente:
    Hacer lugar a la demanda interpuesta por PABLO ALBERTO FERREIRO en contra de MERCADO LIBRE S.R.L. y condenar a este último a abonar al actor en el plazo diez días la suma total de $87.393 discriminada conforme lo expresado en los considerandos del presente resolutorio...6
    B) Veremos ahora un fallo que sigue la doctrina "Claps" , “Mercado Libre S.R.L. c. Dirección de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial”7
    El fallo es de la Sala 4A de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Córdoba, en el cual una persona compró un par de zapatillas por medio del portal Mercado Libre, recibiendo unas usadas y en caja de otra marca.
    Ante tal situación, se dirige a la Dirección de Defensa del Consumidor y realiza la correspondiente denuncia.
    Luego de haber efectuado todo el proceso administrativo, se impuso desde la Dirección una sanción a Mercadolibre, impugnándose la misma a través de recurso de apelación.
    Llegados los obrados a la cámara, analiza los agravios de la impugnante -Mercadolibre-.
    En resumidas cuentas, el tribunal coincide con el Director de Defensa del consumidor cuando se expone que " ...quien pone a disposición de vendedores y compradores un sitio web, cobra por publicitar y por la concreción de la operación, deviene responsable en los términos del estatuto consumeril..."8. Ponen énfasis en el "Detalle de compra" que posee datos significativos y precisos del producto que se compró, lo que resulta que no es ajena a la compraventa realizada, existiendo una situación de "conexidad contractual", donde "los intervinientes asumen una garantía solidaria para con la damnificada.."9.
    Cita el prestigio precedente de la Sala K de la Cámara Nacional de Apelaciones del caso "Claps"10, citando también el fallo del Tribunal de Jujuy que como se dijo antes MercadoLibre contribuye a formar el consentimiento, "...elemento indispensable para la toma de decisiones…"
    Finalmente el tribunal, rechaza el argumento de Mercadolibre cuando hace su defensa que la aplicabilidad del precedente "Claps"11 -responsabilidad objetiva-, por ser contraria al precedente de la Corte "Maria Belen Rodriguez"12 -responsabilidad subjetiva-.
    Dicho tribunal aclara que los presentes autos tratan sobre sanciones impuestas por una relación de consumo, mientras que el segundo precedente trata sobre la responsabilidad de los buscadores de internet.
    El resultado de dicho fallo fue la de rechazar el recurso de apelación, confirmando el pago del monto de la multa en $20.000.

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    5.3. Fallos de tribunales extranjeros


    A) Fallo Booking.com España 13


    Veamos ahora un fallo de Gijón de España, en la cual se demandó a la líder mundial de reservas hoteleras a través de internet, www.booking.com, por tener cláusulas abusivas en las condiciones generales. Asimismo, se solicita que se declare nulas dichas cláusulas y no sean aplicadas al demandante.
    La demandada "Booking.com", declara que es ajena a la relación entre el consumidor y el establecimiento hotelero, que no percibe emolumento alguno del navegante, sino que recibe una comisión del hotel al que pagan directamente, es decir es extraña al vínculo jurídico entre el consumidor y el hotel.
    La sentencia expresamente dice: "... la mecánica de la reserva de habitaciones difiere sustancialmente de una mera intermediación con los establecimientos hoteleros, asimilándose más con un minorista del sector o 'agencia de viajes virtual' "14
    Para demostrar aquello, se hizo un análisis de las pruebas, y se verifica que al realizarse la reserva del hotel por el actor en fecha desde el 21 al 23 de septiembre de 2010 en el Hotel Luzernerhof, el sistema envía un e-mail confirmatorio de la reserva emitida por la demandada "Booking", observándose el contenido del e-mail "un número de reserva propio de Booking.com" y un detalle pormenorizado de los días de alojamiento, precios, formas de pago,condiciones de cancelación, datos del hotel.
    El sentenciante entiende que Booking “va más allá de la mera intermediación ... "15 porque sólo se podría haber limitado a facilitar los link -enlaces- de los hoteles. Sin embargo, se exige al consumidor contrate o haga su reserva en el sitio de la demandada.
    El segundo argumento del juez, es que si Booking fuere "... un tercero ajeno a la relación contractual ..."16, la que haga la reserva con el email confirmatorio fuese el propio servicio hotelero. Nada de eso ocurre, es más, la única prueba de la reserva es el email de "Booking.com".
    Similar mecanismo encuentra el sentenciante, ante el mecanismo de cancelación de la reserva. Por tanto, existe una inexistente intervención del hotel en las gestiones de reserva y cancelación, concluyéndose que el "... vínculo jurídico surgió entre el consumidor (actor) y el prestador de servicios de reservas on line de hoteles (demandada)..."17
    Así el juez establece su primer pronunciamiento: "la parte contratante es Booking.com, por más que la prestadora del servicio sea un tercero ajeno (el hotel), sin perjuicio de las eventuales acciones de repetición contractual que la demandada pueda tener frente al prestador del servicio de alojamiento. "18
    Llegamos a la parte resolutiva del fallo, y vemos que le asiste razón al actor al sostener que
    ... la cláusula 1ª (ámbito de nuestro servicio), y especialmente la 8ª (exención de responsabilidad), puesto que en ambas la mercantil demandada se exime de todo tipo de responsabilidad derivada de la incorrecta información que se suministre a través de la página Web. En concreto, toda exención o eliminación de responsabilidad propia derivada de errores relativos a la información (descripción incluyendo tarifas, disponibilidad y clasificaciones) del hotel disponible en nuestra página Web; y los servicios prestados o productos ofertados por el hotel...  19
    …Así, la demandada deberá de responder de cualquier falta de información, información inexacta, en relación con los servicios prestados o productos ofertados por el hotel, por ser este el objeto principal del contrato de reserva de hotel por ella gestionado, sin que pueda oponer frente al demandante la existencia de estas cláusulas generales por su carácter abusivo. 20
    Sin dudas el presente fallo objeto de análisis, se resuelve con similares argumentos que el fallo argentino "Claps".
    En el tribunal extranjero lo consideran a "Booking.com" parte del vínculo jurídico en la relación contractual, -que si bien no lo analizan en profundidad en el fallo- es responsable y al demandante le es inoponible las cláusulas de exención de responsabilidad de los términos y condiciones del sitio web.

    B) Fallo Booking.com Brasil 21


    Otro fallo extranjero narra la controversia de un usuario con el sitio web www.booking.com en brasil.
    Los hechos controversiales que incitaron al proceso judicial de brasil fueron que un usuario realizó una reserva de un apartamento doble estándar que la reserva fuera con dos camas individuales, una para el y otra para un amigo. Lo cierto es que meses después -cercano al viaje-, se le informa que la reserva iba a ser con una sola cama matrimonial.
    Así los hechos, el usuario solicita daños materiales y morales al dueño del apartamento como a www.booking.com, por el supuesto acto ilícito.
    En su defensa, www.booking.com alega falta de legitimación pasiva por no ser parte de la puesta a disposición de los servicios y fotos publicados en el sitio web, afirmando a su vez que el actor tenía conocimiento que no había disponibilidad de habitación con 2 camas individuales. Por el mismo sendero, el dueño del apartamento argumenta que efectivamente, el actor tenía conocimiento que no había disponibilidad de 2 camas individuales, también afirma que se cumplió con el servicio, y el actor se hospedó en el apartamento.
    Analizadas las pruebas de manera pertinente, el sentenciante afirma que pese a que la parte demandada afirma que el actor tenía conocimiento de la inexistencia de cuartos con esa disponibilidad, quedó comprobado que el actor hizo reserva en el sitio y que recibió confirmación via correo electrónico, el día 23/05/2013, y que la reserva se refería a una habitación con 2 camas individuales, quedándose acreditado así que hubo un error en la realización de la reserva y una falla en la prestación del servicio.
    Ahora bien, al momento de especificar el encuadramiento jurídico, el sentenciante afirma que la relación jurídica se encuentra bajo el código de Defensa del Consumidor, lo que hace presumir que el actor es vulnerable y la parte más débil.
    Sentencia que debe hacerse lugar parcialmente a la demanda y que el daño material no procede ya que se comprobó que el actor se hospedó en el albergue.
    Con respecto al daño moral con criterio de razonabilidad y proporcionalidad , con la extensión del daño y su grado de culpa, poniendo en la balanza la capacidad financiera del ofensor y el ofendido, se constata que el valor de R $ 2.000,00 (dos mil reales).
    Así la parte resolutiva, expresamente:
    ...julgo parcialmente procedentes os pedidos formulados na inicial, resolvendo o processo, com resolução do mérito, nos termos do art. 269, I, do Código de Processo Civil, para condenar as rés a pagarem, solidariamente, para a parte autora a importância de R$ 2.000,00 (dois mil reais), a título de reparação pelo dano moral. Juros a partir do evento danoso (Súmula 54/STJ) e correção monetária a partir do arbitramento (Inteligência da Súmula 362/STJ).22
    Traduciéndose, condena a las dos partes del litigio, en forma solidaria, a pagar una suma de R $ 2.000,00 (dos mil reales) a la parte actora por daño moral.

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    5.4. Doctrina sobre la responsabilidad de los motores de bienes y servicios


    Para un sector de la doctrina integrado por Moro, Diez Ormaechea , Faliero y Barocelli se considera a los buscadores de bienes y servicios como MercadoLibre, y apuntan a la responsabilidad objetiva de dichos intermediarios.
    Así encontramos a Moro (2013) que en un impecable análisis del fallo “Claps” explica sobre la eximente de responsabilidad objetiva que alegaba MercadoLibre -el hecho de un tercero por el cual no se debe responder-, “no puede ser nunca un partícipe de la cadena de comercialización que a través del art. 40 LDC, se responsabiliza sobre la base de factores objetivos de atribución”. La razón de no ser el possedor ni propietario de los bienes y servicios vendidos no lo exime a MercadoLibre de su responsabilidad, sino la de “intervenir con gravitación en cualquier etapa hasta su llegada al consumidor como destinatario final(lo que incluye como es claro, su distribución)”.
    Por su parte Diez Ormaechea (2013) ve a MercadoLibre que está muy lejos de ser un sistema de avisos publicitarios. Es un conjunto de actores que conforman un red de relaciones contractuales conexas.
    Entre otros autores tenemos a Faliero y Barocelli (2017) que expresan que “el sistema protectorio de los consumidores aplica se aplica con independencia al medio sobre el cual se materializa la relación de consumo”. Además expresan que “aún cuando las operaciones de comercio electrónico no fuesen relaciones de consumo, también sería un supuesto de responsabilidad objetiva, por aplicación del art. 1757 del C.C.yC, por comprender un supuesto de riesgo de actividad y de empresa.”.
    Los detractores de la doctrina de la responsabilidad objetiva por parte de los intermediarios de bienes y servicios, encontramos entre ellos a Otamendi y Quintana.
    Para Otamendi (2017) no puede considerarse a Mercadolibre bajo la órbita de responsabilidad objetiva, ya que no es un intermediario, porque no adquiere ninguna clase de derecho sobre los productos . El segundo argumento es que no es proveedor del producto, su actividad principal “es la provisión de espacio en la plataforma”. Señala además que el fallo “claps” sigue “el triste principio de que paga el que tiene dinero”, que siguiendo estas posturas, desaparecerían las plataformas de ventas online.
    Otra autora que sigue similares argumentos en contra de la responsabilidad objetiva es Quintana (2016). Ella asimila que los buscadores de bienes y servicios -como MercadoLibre-, se los asemeja a un shopping online. Textualmente define al shopping online:
    ...por su modo de operar, en principio, no podría ser considerado culpable, del daño por el vicio o riesgo de la cosa por ser el propietario del producto, ni brindar información sobre éste, ni venderlo, ni tener a su alcance la cosa de manera de poder tomar conocimiento del riesgo o defecto. Tampoco es el creador del anuncio. En definitiva, el shopping online sólo presta el espacio para que el vendedor publicite y venda.
    La misma autora, en una crítica reciente al fallo “Claps”, considera desacertado el fallo. Es precisa al detallar que MercadoLibre no es parte integrante de la cadena de comercialización de los bienes y servicios que ofrece en su plataforma , y por lo tanto no puede “ser sujeto de imputación de responsabilidad en forma objetiva por los daños ocasionados por el vicio o riesgo de los productos o servicios que terceros publicitan en su sitio (art. 40 LDC)”. Considera que el sistema reparador de un posible daño entre usuarios es el regulado a la luz de los art. 10bis a 23 de la ley 24.240 y por nada del mundo a la responsabilidad objetiva del art. 40 del mismo cuerpo legal (Quintana , 2017)
    No quiero dejar de mencionar a la notable jurista Messina (2004) que expresa que una empresa no es que debe ser responsable por ser rica o tener riqueza, lo es por la posibilidad de organización, por la posibilidad de prevención o por la posibilidad de tomar un seguro.

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    Bibliografía


Tema: Derecho, Derecho Civil, Derecho Procesal, Internet, Mundo Google, Responsabilidad de motores de búsquedas, SEO, Tecnología

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Publicado el 1/08/2018.

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